Cosas Mágicas que ocurren en Franz Joseph

Hoy me he levantado sola, Javi se ha quedado abrazando la cama. Anoche soñaba que me regalaban un furgoneta, blanca, pequeñita, perfecta. De tiempo me habia hecho mucha ilusión tener un espacio para mí, no pensaba en una casa, siempre tuve habitación para mi sola sino que pensaba solo en un espacio… cuando empecé a conducir mi coche era mi “mejor garito”, pero cuando conocí el mundo camper van, me enamoré de ese sueño.

Como Javi no parece que se quiera dar prisa en despertar, decido ir al salón común a desayunar, con mi segunda taza de café me acerco al ordenador a ver que novedades me encuentro, cuando Voilá! Carmen, un amiga del Fb y del mundo del arte me ha coronado el muro con una furgoneta blanca para nómadas…

Magia, sorpresa, ilusión, gracias Carmen!! (otra vez S;) y así comienza el día

Ha llovido la noche y al mirar por las ventanas del hostel, las montañas están cubiertas por las tempranas nieves de otoño. Es la primera nevada de la temporada, y el Glaciar tiene que estar exultante! Vamos a ir a comprobarlo

Salgo al patio para respirar el aire fresco de los alpes de nueva zelanda, lujo y calidad, cuando escucho una voz que saluda al cielo…

OH RAINBOW!!

Un japonés y una española pegar gritos de entusiasmo sin comprenderse en palabras pero compartiendo gestos de felicidad. Un arco iris doble completo coronan el cielo como el mas bonito regalo que te pueden hacer, salpicado de nubes blancas, negras y trazos de cielo azul, además llueve, amalgama de climas para este instante, corro a coger la cámara pero estoy segura ella tampoco sabría describir la alegria por lo que aquí está pasando.

TIN

Salimos de paseo, Franz Joseph parece un pueblo aburrido donde pocas cosas pueden suceder. Pero a mágico pocos le pueden superar.

Subimos a una vieja mina, hace días intentamos entrar pero nos faltó el equipo necesario. Ësta vez si, sandalias para caminar por el cauce del rio subterráneo, calcetines y ropa para el cambio cuando salgamos, linternas y frontales.

Comienza la aventura.

Son 10 minutos de túnel, no tenemos miedo pero si sentimos una gran emoción de caminar por la entrañas de una montaña, camino de un glaciar, el río Wahio además se deja escuchar desde el interior.

Caminamos, sintiendo el agua helada haciéndose paso entre las tiras de las sandalias treckeras. Vamos dejando atrás lentamente la luz de la entrada a la gruta, el miedo sigue sin aparecer…Emoción y confianza a la vez. Perdemos de vista la luz de la entrada, el hueco del túnel llega a la medida de nuestra altura y dentro de poco, sobre nuestras cabezas ya aparece la primera…la guardiana de la senda gutural, luciérnaga azul nos recibe para indicarnos que alli se ocultan de la luz del día, que de una a otra vayamos pasando sin molestar, por un camino estelar que cubre el techo y las paredes de esta gruta galáctica…nos sentimos conectados con ellas, fue la casualidad de una luciérnaga la que dio el paso a conocernos…Otro pase de Magia!!

Franz Joseph Gloworm Hotel

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